Principios básicos para sobrevivir después de la primera cita

segunda citaSi no te caíste por las escaleras del Templo del Gato, si tu jefe no acabó la noche con vosotros, si reprimiste ese instinto de querer hablar de tu ex…. ¡Enhorabuena, superaste la primera cita!

Mr. X y tú tal vez acabásteis dando un paseo a la luz de la luna, ignoró a los vendedores de rosas y hasta puede que te acompañara a casa. A lo mejor simplemente te acompañó a la boca del metro o levantó el brazo por tí para parar un taxi, pero el asunto es que antes de despediros quedais en volver a veros y además decidís dar un paso más y os intercambiáis los móviles. En este sentido, una consideración: cuidado con las conversaciones interminables por whatsapp, no vaya a ser que una vez en la cita no tengáis de qué hablar. O peor.

A partir de este momento habrá seguro una segunda cita, y después de ésta, alguna más. Una vez roto el hielo de la primera, podemos olvidarnos de los nada de nada, y en lo que a planes se refiere con usar el sentido común sería suficiente, como por ejemplo  no ir una segunda cita a comer un Kebab, a tomar el aperitivo con tus padres o llevártele de tiendas toda la tarde. Aunque siempre es bueno tener un plan B, deja que Mr. X proponga ¡es una buena forma de conocerle!

Gracias a la inestimable ayuda de la fototeca de Loca por tu Ropa, ilustro como afrontar el típico ¿qué me pongo? antes de la cita según el plan que proponga Mr. X y así  te puedas centrar en lo importante.

Mr. X propone ir a tomar algo (así, sin más)
Ir a tomar algo, es lo más genérico en cuestión de planes que puede haber. Puede ser que Mr. X no quiera dar más detalles pero que en el fondo lo tenga todo pensado y disimule la emoción que emana de cada poro de su piel por verte bajo este vago concepto o bien porque Mr. X sea un hombre de pocos recursos en cuanto a planes se refiere. Si se diera este segundo caso acuérdate, fiel lectora, de este post.  Algo malo tenía que tener el chico, pero recuerda, es fotogénico.
Para ir a tomar algo, es un arreglado informal, un no te digo na´y te lo digo to’. Sabes cómo va a empezar pero no cómo acabará, así que hay que ser lo más versátil posible. Unos vaqueros, algo aparente pero informal por arriba  y unos zapatos sin demasiado tacón para aguantar bien pero con el justo para darle el toque arreglado.

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Mr. X propone ir a cine
Debe ser que Mr. X aún no es lector de este humilde blog y desconoce que  ir al cine es una apuesta un tanto arriesgada para las primeras citas, por mucha aceptación popular que tenga. Esperemos, por lo menos, que no te invite al cine un sábado por la noche (¿hola?) y mejor si lo hace algún día entre semana. En este caso yo apostaría por un look informal y gafapasta, así que si llevas gafas, déjate de lentillas y póntelas. Si Mr. X promete y se la juega proponiendo la Filmoteca, le tendrás ganado.

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Mr. X propone ir a cenar
Si te invita a cenar cruza los dedos para que no te lleve a un Gino’s, un Vip’s o sitios similares. No es por nada, pero esos sitios  siempre pueden ser buen comodín un martes por la noche cuando llevéis cuatro años juntos y os deis cuenta que no hay nada de cenar en la nevera. ¡Para qué adelantar acontecimientos!¡Si vuestro amor es verdadero tendréis toda la vida para hacerlo! Por si las moscas, échale un vistazo a Casa Mono (Calle Tutor, 37) No hay problemas de espacio, es aparente y pintón  y ponen cosas fáciles de comer como por ejemplo,croquetas.
¿Qué ponerse para ir a cenar? Por si los nervios juegan una mala pasada y pudiera mancharme optaría por algo estampado y poder disimularlo de la mejor forma posible, y el pelo tal vez recogido, no vaya a ser que lo metas sin querer en el plato. Una chaquetita fundamental, por si dentro del restaurante te da de lleno el aire acondicionado y no quieres parecer una estirada pidiendo que te cambien de mesa.

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Mr. X propone ir a tomar una copa
El ir a tomar algo y el ir a tomar una copa son dos conceptos que se parecen mucho entre sí, aunque del matiz “una copa” se puede presuponer nocturnidad y alevosía. A este plan se va ya cenada y con un protector de estómago tomado por el posible garrafón que te puedan dar. Un sitio que me gusta mucho es el Costello (Calle Caballero de Gracia,10). En la parte de arriba ponen cócteles y hay sofás para sentarse tranquilamente. La parte de abajo es como una gruta en la que suelen poner música indie. Es un plan para darlo todo, así  que qué mejor que una minifalda, unos tacones y unas medias negras (que siempre son muy socorridas)

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si ves que Mr. X no propone, empiezas a notarle un poco esquivo, que sólo te llama los viernes/sábados noche de madrugada y del resto de la semana no sabes nada de él, huye. Es un capullo en toda regla. En ese caso, te recomiendo unas buenas deportivas para darle una patada en el culo y salir corriendo lo más rápido que puedas.

Brabante y Malasaña. El perfecto maridaje

BRABANTE

¿Brabante?
Si al leer el título de este post te has hecho esta pregunta, estás de enhorabuena. Acabas de descubrir una marca de cerveza nueva, que por cierto, está muy rica. Aunque creo a poca gente a día de hoy  se le escapa la existencia de esta marca  que no se encuentra en supermercados. Ni en todos los bares. De lla se dice que es la cerveza más cool de España, y que han hecho de la letra “B”, símbolo de calidad y excelencia.

Yo la descubrí el otoño pasado, y se convirtió como el Gin Tonic de entre semana o el café al que quedas cuando quieres charlar tranquilamente con un amigo. Una Brabante no es una cerveza para tomarte una caña rápida o para hacer tiempo antes de ir a cenar o entrar al cine. Es más bien una cerveza para tomar reposadamente mientras disfrutas de una conversación amena, y puestos a pedir, en un local que acompañe.

Lo Siguiente (Calle Fernando VI, 11)
Lo mejor de este sitio es que tienen Brabante Oro (mi favorita) de grifo. Siempre me entran dudas al echar la cerveza en el vaso si se me quedará la capita de espuma justa y pocas veces consigo hacerlo bien. Así que donde esté una cerveza de grifo, que se quite el formato tercio.
El local suele estar lleno casi siempre y es difícil encontrar nada más llegar para sentarse, pero si  espera un poco alguna silla se quedará libre en las mesas corridas y si se está de suerte hasta puedes sentarte en el sofá que hay frente al ventanal con vistas al edificio de la SGAE.

Mercado de San Antón-Tabena La Imperial (Calle de Augusto Figueroa, 24 )
En la planta de arriba del Mercado de San Antón está este puesto donde sirven también Brabante de grifo, pero la Lager, vamos la rubia de toda la vida. Es más, creo que es el único puesto del Mercado de San Antón donde venden cerveza de grifo.
Lo bueno es que puedes acompañarla de cualquiera de las cosas ricas que venden en los diferentes puestos del mercado: Sushi, foie, ahumados, hamburguesas o las raciones de toda la vida. Aunque siempre hay mucha gente hay muchas sillas para sentarse en la barra corrida desde la que se ve la planta de abajo del mercado.

Circo (Calle Corredera Baja de San Pablo 21)
Si a la salida de un concierto del teatro Lara te apetece quedarte por la zona, sólo tienes que andar un poco la calle arriba y encuentras el Bar Circo. Tiene una cuidada apariencia destartalada, de estas que se lleva tanto por la zona de Malasaña. La Brabante que sirven es como la del Mercado de San Antón, la Lager de grifo. No hay aire acondicionado, así que si vas en verano son recomendables las mesas del patio interior.

La Realidad (Calle Corredera Baja de San Pablo, 51)
Si desde el Circo decides ir al Perro de la Parte de Atrás del Coche o al Sideral, puedes hacer un alto en el camino y tomarte la última Brabante en La Realidad. Eso sí, de botella, no de grifo.Un lugar de decoración vintage y grande donde de vez en cuando puedes escuchar recitales de poesía y tomarte un pintxo para acompañarla.

Aunque hay veces, que para tomar una cerveza, no siempre hace falta ni siempre apetece salir de casa. Por eso mi quinta recomendación es comprarla on line, meterla en la nevera para que esté muy fesquita, sentarte tranquilamente en el sofá, buscar buena compañía ¡ y la noche está hecha!

A relaxing cup of café con leche en ¿la plaza mayor?

relaxing cup of café con leche

Nuestra flamante alcaldesa se merece un sopapo como este, un zas en toda la boca, después del discurso del otro día ante los miembros del COI. Pero ya ni por la pronunciación, ni por esa puesta en marcha de todos los músculos de la cara al mismo tiempo a la hora de hablar. ¿Cómo?, ¿Cómo es posible que recomiendes una taza de café en  Plaza Mayor? ¿Cómo es posible que una persona nacida el 23 de julio de1954 en MADRID, estudiante de la Universidad Complutense de MADRID, concejala de medio ambiente de la Comunidad de MADRID, segunda teniente de alcalde de la Comunidad de MADRID y alcaldesa de MADRID conozca tan poco su ciudad?

Batman, que es de Gotham City y no de Madrid tiene toda la razón: En la Plaza Mayor te comes un bocadillo de calamares o te compras una figurita para el belén (esto lo apunto yo, que a Batman se le ha escapado este detalle) pero ir a tomarse un café con leche en la Plaza Mayor es como cuando a Bridget Jones nadie la avisa que la fiesta de disfraces ya no es de disfraces. Vamos, un fuera de lugar, un sinsentido.

Y a ver, Madrid no es que sea la cuna del Café. Ni mucho menos, ni de lejos. Ni por el forro. No es Colombia ni es Italia, y en esto hasta nuestros vecinos nos ganan. No, tampoco es Portugal. Pero hay sitios donde el café, sin ser una maravilla, tampoco es tan malo, no te atracan a mano armada al tomarte uno y según mi opinión, tienen su encanto.

Cerca de la Plaza Mayor, en la Puerta del Sol sin ir más lejos está La Mallorquina. En navidades la entrada está tapada por vendedoras de lotería, pero pasando esta primera barrera, entras. Lleva en pie desde finales del siglo XIX y si es famosa, más que por sus cafés, lo es por sus napolitanas. Pura delicia. Y claro, es difícil comerse una napolitana sin acompañarla con un café. En la planta de abajo tiene los mostradores y una barra y si subes las escaleras, hay mesas donde puedes encontrarte, por ejemplo, a Javier Gurruchaga. Verídico.

A 5 minutos andando de la  Plaza Mayor, en la Calle Preciados, hay una tienda de café que también es cafetería, La Mexicana, donde te puedes tomar una relaxing cup of café con leche,sólo o bombón (el preferido de mi padre). Si te gusta el café que has tomado, lo puedes comprar para llevártelo a casa, y según que cafetera tengas así te lo muelen, porque el café allí lo tienen en grano.

El Café Ruiz me gusta mucho. Está en la calle Ruiz, 5 y es un café de principios del siglo pasado. Es más para ir a media tarde y por la noche, ya que también sirven copas. Los sofás son de tapicería de terciopelo rojo, to-tal! y la decoración, pues poco la han cambiado desde el siglo pasado, así que podemos decir que es vintage, que ahora vende mucho. Si es para un café de despejarse por las mañana, de un aquí te pillo aquí te mato, no merece la pena. Si es para una primera cita, tampoco. Para cualquier otra cosa, entonces sí.

Para planes más de día, se puede ir a Olivia te Cuida, en la Calle Santa Teresa, 8. Es un sitio chiquitito, super bien cuidado, de estos que recomiendan en Telva para una mañana de compras entre amigas (hay un Mulaya muy cerca en la calle Sagasta) Y ellos lo saben, es un sitio de chicas. Siempre tienen flores frescas en los jarrones y todo está ideal puesto. Si se va  a medio día,ponen ensaladas y comida bio. ¿Qué tomar, unos raviolis de calabaza o una ensalada de manzana ecológica con nueces? Vaaaale, el café no es la leche, está bueno sin más, pero el sitio es monísimo. Y las cucharillas, son de plata.

Propongo la cafetería del Cine Doré, en la Calle de Santa Isabel, 3 (para mí, el cine más bonito del mundo) a los cinéfilos, bohemios y a los solteros que busquen un romance con toques de gafapastismo intelectualoide. Y es que a la Filmoteca van muchos gafapastas solos. Con libros bajo el brazo, fumando cigarros de liar y  su móvil sin 3G. ¡Qué monos son! No propondría nunca este sitio para una primera cita, pero sin embargo, puede surgir una primera cita de este lugar. La tarta de chocolate casera es perfecta para compartir. Ah sí, el café. El café está rico porque lo sirven con espumita.

Sólo dos cosas más: 1) Recuerda que ninguno de estos sitios son aptos para una primera cita. 2)Ana Botella estudió en el Colegio Madrileño de las Madres Irlandesas.

Principios básicos para tener una segunda cita

PRIMERA CITA

Os conocéis el sábado por la noche en el RRR. Después de estar parte de la noche hablando, se encienden las luces (ya???), te ponen el resto de copa que te queda en un vaso de cartón y entre el humo de los que fuman en la puerta y las señales evidentes de que tus amigas se quieren ir a casa te despides como puedes de Mr. X (la música estaba muy alta y no te enteraste bien de su nombre cuando te lo dijo). Te deja su nombre apuntado en el bloc de notas del móvil para que le busques en Facebook “y ya vamos hablando si eso”.

El domingo te levantas un tanto resacosa y miras el bloc de notas del móvil para agregarle a tu red social (¡ni que no te supieras a estas alturas su nombre!). Después de intuirle en varias fotos de perfil, le encuentras. Y es que Mr. X tiene un nombre común. Se hace un poco el intresante y cuando acepta tu solicitud de amistad (¡bien! ¡se acuerda de ti!) hay más fotos en las que sale favorecido que en las que no. Por lo menos es fotogénico.

Después de estar chateando de cosas típicas (oh, sí, no me gusta el tipo de música que hace, pero Bisbal es buena gente; sí, suelo salir mucho por el RRR aunque antes estaba mejor; Amélie tuvo su momento) te emocionas pensando en todo lo que tienes en común con Mr. X  y decides proponerle tomar algo, a lo que él acepta. Vamos, que vais a tener una primera cita en toda regla.

En este momento, amiga, hay que tener en cuenta muchas variables para que después de una primera cita haya una segunda. Poco se puede dejar al azar, y menos confiar en que él lleve algo pensado, porque como no sea así, nada más veros vais a tener que empezar a tomar decisiones, y eso no mola. No, no, no.

Dejo a tu elección (o para otro post) qué ropa ponerte o si recogerte el pelo o llevarlo suelto,  pero te voy a dar tres nadas de nada que deberás respetar,  y si los respetas, tendrás mucha cita ganada:

  1. Nada de cine: En el cine no se puede hablar y aunque los dos penséis que Amélie tuvo su momento, la cartelera es muy amplia y podéis no coincidir en gustos. Y buena gana de desencantarse tan pronto. Total, al precio que está el cine, tampoco iréis mucho.
  2. Nada de cenar: Imagínate que come con la boca abierta, mejor descubrir eso más adelante. Demasiadas decisiones. Dónde cenar, qué pedir, si compartir o cada uno lo suyo. ¿Y quién paga? ¿A medias? ¿Que te invite él? ¿Invitas tú (sólo por no enfrentarte a ese momento)? No mola, ¿verdad? Y digo cenar porque doy por hecho que la cita es por la noche. No choice.
  3. Nada de quedar en fin de semana: Tu eres una chica con amigos, y la antigüedad es un grado, y es con ellos con quien quedas en fin de semana. ¡Quién se ha creído Mr. X! Eres una chica con planes pero que sin embargo no te importa hacer un hueco en tu agenda entre semana. Además, si te aburres de Mr. X,  tan fácil como decir que mañana madrugas mucho y que es una pena, pero que prefieres irte a casa.

Para terminar de bordar la cita, aquí te propongo 5 sitios que son apuesta segura y que si no los conoces, llévate aprendido el mapa o mira de reojo Google Maps en el móvil. ¡Quedaría un poco raro proponer y no saber llegar!

Picnic (calle Minas, 1)

Este bar tiene muchas cosas buenas: Cerveza Estrella Galicia, la primera. Tiene dos plantas, la de arriba con mesas y grandes ventanales que dan a la calle. La de abajo, sofás de terciopelo rojo y cuadros de caballos como los que tendría tu abuela en casa. La música, aunque Xoel López de Deluxe es socio, siempre está bajita, pero si afinas el oído, seguro que te gusta lo que escuchas.

The Irish Rover (Avda. del Brasil, 7)

¿Trabajas por la zona de Castellana? Un buen sitio para quedar así como informal a la salida del trabajo. Es tan conocido que puedes quedar con él directamente allí. En la parte de arriba tiene una terraza por si hace buen tiempo o de repente ves a tu jefe a lo lejos y quieres evitarle. Si la cosa se anima, tienes al lado el Moby Dick, para echarte unos bailes o lo que surja.

Anticafé (Calle Unión, 2)

Es un curioso bar poco conocido por la zona de Ópera. Me enganchó por el Ruso Blanco que preparan. Aunque parece un poco destartalado al entrar, cuando te sientas y te mimetizas con el ambiente, es de lo más agradable para charlar tranquilamente. Consejo: no hables de tus ex en la primera cita, y menos si llevas dos Rusos Blancos encima. Si la cosa se pone romanticona, podéis daros un paseo a la luz de la luna por la Plaza de Oriente.

El Templo del Gato (Calle Trujillos, 7)

Sí, eres una chica dura y se lo quieres dejar claro a Mr. X. En este bar los tercios se beben a morro, no pidas vaso. Si encima juegas al billar te puedes marcar un triple echándole una partida. Es como un volver a los 80. Ten cuidado si llevas tacones, hay unas cuantas escaleras hasta que llegas o sales del meollo del bar. No seas Bridget Jones y te vayas a caer rodando escaleras abajo, la cita podría acabar en esguince.

Warehouse 37 (Calle Barco, 37)

Buenas copas, bien puestas a mejor precio. Perfecto si te toca invitar a una segunda ronda (la primera espero que la pague él). No desconfíes de su virilidad si se pide un gin tonic o un mojito de fresa, están buenísimos.

Si con todas estas recomendaciones no hay una segunda cita con Mr. X, plantéate que no era el hombre de tu vida. O tal vez tu peinado, o tu ropa…