DCODE: ¿Amaral sí o Amaral no?

Dcode festival

A los madrileños aún nos queda un hito por el que pasar antes dar carpetazo a este verano y empezar la cuenta atrás para el próximo anuncio de Estrella Damm. Hasta el día 14 de septiembre se permite llevar shorts, sombreros de paja, camisetas de tirantes y chanclas. El próximo 14 de septiembre se celebra el Dcode Festival en el Campus de la Universidad Complutense, y un festival sin todo lo anterior no es festival.

Este año lo han reducido a un día en vez de al fin de semana entero como la edición pasada y dado que en Madrid tenemos pocos festivales de este tipo, las ganas de alargar el verano y el precio al que se vendieron los primeros abonos, somos muchos los que nos daremos cita allí. Vampire Weekend, Franz Ferndinand, Foals, Love of Lesbian, LA, John Grant y Amaral entre otros nos amenizarán la tarde-noche-madrugada. Y he aquí el quid de la cuestión. ¿Amaral sí o Amaral no? En otras palabras, ¿Amaral es indie o Amaral no es indie? ¿Amaral quiere ser indie? ¿Amaral debe estar en el Dcode? Y de esta pregunta viene la polémica.

Y es que hablar del Dcode, es hablar de la presencia de Amaral, y dependiendo de la persona que tengas enfrente, te dará una opinión y sus razones. A algunos les parece fatal, a otros les parece fenomenal y a otros le es indiferente.

En este punto, se me ha ocurrido hacer una breve encuesta a una pequeña muestra representativa de asistentes al Dcode, entre los que se encuentran amigos, amigos de amigos y una servidora.

MUESTRA

El grupo encuestado se compone de 19 personas con edades comprendidas entre los 25 y los 39 años. El 44.4% del grupo está formado por chicas, mientras que el 55,6% son chicos. El 99% es de nacionalidad española y el 1% de nacionalidad inglesa. El 100% gente guapa. El 100% gente simpática.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

1. ¿Te consideras melómano?
El 68,4% contestó afirmativamente y el 31,6% no es melómano

2. ¿ A cuántos festivales has ido este año?
Un 36.8% no ha asistido a ningún festival este año
El 26,31% ha asistido a uno.
El mismo porcentaje de personas, un 15,7% han asistido tanto a 2 festivales como a más de 3
El grupo menos numeroso corresponde a los que han asistido a 3 festivales, que representan el 5.2%

3. Del festival, ¿Cual es el grupo que tienes más ganas de ver?
Se lleva la palma Vampire Weekend, de los 19, 10 personas les votan como su grupo favorito del festival. Les siguen Franz Ferdinand, con 3 votos, Foals con 2 votos y Toundra y John Grant con 1 voto. En este apartado hay 2 votos nulos, uno para Chambao y otro para Triángulo de Amor Bizarro.

4. Ante la pregunta, ¿ Es de tu agrado que Amaral participe en el Dcode?
Tanto el sí como el no comparten porcentaje, siendo para cada uno el 26,3%
Al 47,4% le es indeferente. Vamos, que se la bufa.

5. Por último, pedía un pequeño comentario acerca de que Amaral participe en el Dcode
Sujeto 1: “Me parecen un grupazo y me alegro mucho de que nos dejemos de tonterías”
Sujeto 2: “Si te refieres a que su música no pega, hay precedentes en otros festivales como Julieta Venegas en el FIB. Me da lo mismo que toque Amaral”
Sujeto 3: “Me da igual. No me apetece verlos, pero tampoco me molesta que toquen. No creo que el festival sea menos cool o menos hipster porque toque Amaral que porque toque Love of Lesbian, la verdad”
Sujeto 4: “Me voy porque mi novia me está obligando! Yo prefiero The LightHouse Family. Vivo LHF!”
Sujeto 5:“Me parece que preferiría cualquier otro grupo que pegara más con el estilo del festival, pero no me molestan”
Sujeto 6: “Cuando les toque subir al escenario me dedicaré a ir a por bebidas y a ligar con chicas”
Sujeto 7: “Me da igual
Sujeto 8: “Me parece que sobra, que el estilo y el público de Amaral no encajan con este festival”
Sujeto 9: “Pues una chusta, pero siendo un festival español, podría ser peor. Podría tocar el sueño de Morfeo (zzzzz) o alguna de las digievoluciones del Canto del Loco o demás bazofia. Sería mucho mejor si el calvo de Amaral se quitara el gorro, porque en septiembre, además, tiene que dar un calor que te torras!”
Sujeto 10: “Me recuerda a mi etapa de juventud divino tesoro”
Sujeto 11: “No lo entiendo, pega entre poco y nada con el resto del cartel. No es que sean malos, es simplemente q no creo que este sea su festival…”
Sujeto 12: “Le esta quitando el sitio a una posible banda emergente con sello pequeño y que agradaria mas por estilo, innovacion y frescura al tipo de publico que acudiremos. No lo hacen mal, pero este no es su sitio”
Sujeto 13: “A mí me parece cojonudo, me sé casi todas”
Sujeto 14: “Cojonudo. No veo porque tendría que parecerme mal”
Sujeto 15: “Me es indiferente”
Sujeto 16: “Prefiero un concierto de Amaral 100 veces antes que uno de Love of Lesbian. Unos son mainstream y los otros basura. Y creo que este Dcode es un festival muy de mamarracheo (cabeza de cartel Franz Ferdinand, recordemos…), así que ver a Amaral en ese contexto (o en fiestas de pueblo) me parece perfecto”
Sujeto 17: “Hace mucho que no me encuentro al tonto del gorro por la calle”
Sujeto 18: “Aunque no sea demasiado cool decir esto, probablemente de Amaral sea del grupo que más canciones me sepa”
Sujeto 19: “Tampoco desluce tanto el cartel que toque Amaral”

CONCLUSIONES

Claramente, la polémica es más descafeinada de lo que pudiera parecer. Asumiendo que sólo 5 encuestados declaran que sí que les apetece ver a Amaral en el Dcode, el mismo número dice que no. Mientras que el resto que se identifica con el “me es indiferente” es casi el 50% de los encuestados. Leyendo los comentarios, incluso los que no quieren ver a Amaral en el Dcode lo achacan más a una cuestión de estilo  que a una cuestión de calidad.

Y es que por poner un símil, Amaral podría ser como aquel amigo al que hace tiempo que no ves y que a diario no echas de menos, pero que de repente coincides con él en una fiesta a la que te han invitado. Es agradable verle y volver a recordar viejos tiempos, aunque al día siguiente como chascarrillo comentes con tu amigos que tal vez ya es hora de que pase página y  asuma su calvicie quitándose ese gorro que le acompaña desde que le conocisteis…

Por cierto, aunque la encuesta es anónima, no me importa decirlo: Soy el sujeto 18.

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Principios básicos para tener una segunda cita

PRIMERA CITA

Os conocéis el sábado por la noche en el RRR. Después de estar parte de la noche hablando, se encienden las luces (ya???), te ponen el resto de copa que te queda en un vaso de cartón y entre el humo de los que fuman en la puerta y las señales evidentes de que tus amigas se quieren ir a casa te despides como puedes de Mr. X (la música estaba muy alta y no te enteraste bien de su nombre cuando te lo dijo). Te deja su nombre apuntado en el bloc de notas del móvil para que le busques en Facebook “y ya vamos hablando si eso”.

El domingo te levantas un tanto resacosa y miras el bloc de notas del móvil para agregarle a tu red social (¡ni que no te supieras a estas alturas su nombre!). Después de intuirle en varias fotos de perfil, le encuentras. Y es que Mr. X tiene un nombre común. Se hace un poco el intresante y cuando acepta tu solicitud de amistad (¡bien! ¡se acuerda de ti!) hay más fotos en las que sale favorecido que en las que no. Por lo menos es fotogénico.

Después de estar chateando de cosas típicas (oh, sí, no me gusta el tipo de música que hace, pero Bisbal es buena gente; sí, suelo salir mucho por el RRR aunque antes estaba mejor; Amélie tuvo su momento) te emocionas pensando en todo lo que tienes en común con Mr. X  y decides proponerle tomar algo, a lo que él acepta. Vamos, que vais a tener una primera cita en toda regla.

En este momento, amiga, hay que tener en cuenta muchas variables para que después de una primera cita haya una segunda. Poco se puede dejar al azar, y menos confiar en que él lleve algo pensado, porque como no sea así, nada más veros vais a tener que empezar a tomar decisiones, y eso no mola. No, no, no.

Dejo a tu elección (o para otro post) qué ropa ponerte o si recogerte el pelo o llevarlo suelto,  pero te voy a dar tres nadas de nada que deberás respetar,  y si los respetas, tendrás mucha cita ganada:

  1. Nada de cine: En el cine no se puede hablar y aunque los dos penséis que Amélie tuvo su momento, la cartelera es muy amplia y podéis no coincidir en gustos. Y buena gana de desencantarse tan pronto. Total, al precio que está el cine, tampoco iréis mucho.
  2. Nada de cenar: Imagínate que come con la boca abierta, mejor descubrir eso más adelante. Demasiadas decisiones. Dónde cenar, qué pedir, si compartir o cada uno lo suyo. ¿Y quién paga? ¿A medias? ¿Que te invite él? ¿Invitas tú (sólo por no enfrentarte a ese momento)? No mola, ¿verdad? Y digo cenar porque doy por hecho que la cita es por la noche. No choice.
  3. Nada de quedar en fin de semana: Tu eres una chica con amigos, y la antigüedad es un grado, y es con ellos con quien quedas en fin de semana. ¡Quién se ha creído Mr. X! Eres una chica con planes pero que sin embargo no te importa hacer un hueco en tu agenda entre semana. Además, si te aburres de Mr. X,  tan fácil como decir que mañana madrugas mucho y que es una pena, pero que prefieres irte a casa.

Para terminar de bordar la cita, aquí te propongo 5 sitios que son apuesta segura y que si no los conoces, llévate aprendido el mapa o mira de reojo Google Maps en el móvil. ¡Quedaría un poco raro proponer y no saber llegar!

Picnic (calle Minas, 1)

Este bar tiene muchas cosas buenas: Cerveza Estrella Galicia, la primera. Tiene dos plantas, la de arriba con mesas y grandes ventanales que dan a la calle. La de abajo, sofás de terciopelo rojo y cuadros de caballos como los que tendría tu abuela en casa. La música, aunque Xoel López de Deluxe es socio, siempre está bajita, pero si afinas el oído, seguro que te gusta lo que escuchas.

The Irish Rover (Avda. del Brasil, 7)

¿Trabajas por la zona de Castellana? Un buen sitio para quedar así como informal a la salida del trabajo. Es tan conocido que puedes quedar con él directamente allí. En la parte de arriba tiene una terraza por si hace buen tiempo o de repente ves a tu jefe a lo lejos y quieres evitarle. Si la cosa se anima, tienes al lado el Moby Dick, para echarte unos bailes o lo que surja.

Anticafé (Calle Unión, 2)

Es un curioso bar poco conocido por la zona de Ópera. Me enganchó por el Ruso Blanco que preparan. Aunque parece un poco destartalado al entrar, cuando te sientas y te mimetizas con el ambiente, es de lo más agradable para charlar tranquilamente. Consejo: no hables de tus ex en la primera cita, y menos si llevas dos Rusos Blancos encima. Si la cosa se pone romanticona, podéis daros un paseo a la luz de la luna por la Plaza de Oriente.

El Templo del Gato (Calle Trujillos, 7)

Sí, eres una chica dura y se lo quieres dejar claro a Mr. X. En este bar los tercios se beben a morro, no pidas vaso. Si encima juegas al billar te puedes marcar un triple echándole una partida. Es como un volver a los 80. Ten cuidado si llevas tacones, hay unas cuantas escaleras hasta que llegas o sales del meollo del bar. No seas Bridget Jones y te vayas a caer rodando escaleras abajo, la cita podría acabar en esguince.

Warehouse 37 (Calle Barco, 37)

Buenas copas, bien puestas a mejor precio. Perfecto si te toca invitar a una segunda ronda (la primera espero que la pague él). No desconfíes de su virilidad si se pide un gin tonic o un mojito de fresa, están buenísimos.

Si con todas estas recomendaciones no hay una segunda cita con Mr. X, plantéate que no era el hombre de tu vida. O tal vez tu peinado, o tu ropa…

I Love Mulaya

MULAYA

Lo más impresionante de China, La Gran Muralla. Una de las 7 Maravillas del Mundo desde el año 2007. Más de 8000km de extensión. Se dice que hasta se podía ver desde el espacio. Y es que hay cosas que parece que sólo saben hacer los Chinos.

Primero les conocimos por sus restaurantes con puertas rojas y dragones a la entrada. Después las tiendas de frutos secos y de 100 pesetas se transformaron en los cajón de sastre llamados “chinos” y ahora, las tiendas Mulaya están en calles como Narváez, San Bernando o Toledo haciendo la competencia a Zara, Mango, Blanco o Stradivarius. Así, sin enterarnos. Y me da que esto acaba de empezar. Hay algunas que ya tienen hasta sección Outlet. Alucina vecina.

Como la Muralla, la Gran Mulaya se extiende por la capital, y cada vez, con más adeptos. Y yo una de ellas. Y no me gusta todo lo que tienen, ni me parece que todo sea tan barato , pero me parece que a veces te encuentras con cosas. Y cuando doy con algo susceptible de ser comprado me hago 3 preguntas:

1. ¿Podrías encontrarlo en Zara?

2. ¿Cuesta la mitad de lo que pagarías en una tienda “normal”?

Si las dos preguntas son afirmativas, antes de plantarme frente a la caja con mi artículo “que- no-parece-de-Mulaya-pero-me -lo-llevo-a-precio-de- tienda-de-chinos” me hago la tercera pregunta o más bien reflexión: ¿Pero te lo vas a poner? ¿De verdad?¿Seguro? Si es así, adelante. En Mulaya es muy fácil ser comprador compulsivo.

Hay que tener en cuenta que  cuando compras en Mulaya ya no hay vuelta atrás, ese dinero ya no te lo devuelven. No lo recuperas. Y aunque puedes cambiarlo por otro artículo en 15 días nadie te garantiza que vayas a encontrar otra cosa que te guste en ese periodo de tiempo. Ni en esa tienda en concreto. Porque a Mulaya hay que ir, darse un paseo y ver qué te encuentras. Sin mucha pretensión ni albergando muchas ilusiones.

Esta es mi compra estrella en Mulaya. Ni me lo pensé. Hubiera pagado mucho más en cualquier otra tienda. Todo fue Sí. Sí. Si.Sí. Síííííí!!!

collar mulaya

¿Acaso no es digno de estar en Bimba y Lola? A mí me lo pareció y a otras tantas, también. Y es que  al final, lo mejor de comprar en Mulaya es cuando alguien te dice “Qué mono es el collar, de dónde es?” Y contestas llena de orgullo y satisfacción ” De Mulaya, 7€”